La historia de los refranes: “No hay mal que dure cien años”

La historia de los refranes: “No hay mal que dure cien años”

Compartir
Con consuelos así quién necesita tranquilizantes. Excesivo y zumbón el modo que elige el refranero español para advertir, a quien padece una desgracia, que esta no será taaan duradera. Los realistas lo completan: no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Ni cuernos que lo aguanten, agregan los cornudos.

Dejar una respuesta